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EL MINISTRO RESALTÓ LAS MEDIDAS PREVENTIVAS QUE VIENEN LLEVANDO A CABO.

El sistema de salud pública de la provincia de Corrientes se encuentra en un punto de máxima tensión, operando al límite de sus capacidades operativas y de recursos humanos. Así lo describió de manera directa el ministro de Salud provincial, Emilio Lanari, al realizar un balance sobre el estado actual de la cartera sanitaria, las dificultades estructurales que enfrentan los principales centros de salud locales y las estrategias de prevención que se están activando ante las alertas epidemiológicas surgidas en los países limítrofes.

El funcionario provincial manifestó su profunda preocupación por el fenómeno de migración de pacientes desde la medicina prepaga y las obras sociales hacia la asistencia pública, un desequilibrio que se agudizó de forma alarmante en los últimos años debido al contexto socioeconómico. Esta situación volcó una masa crítica de usuarios hacia hospitales y salas que hoy deben redoblar esfuerzos para dar cobertura a toda la población.

Un sistema "a full"

"La verdad, creo que estamos bastante bien, estamos absorbiendo muchísimo del sector privado, tema que a mí me preocupa terriblemente", confesó el titular de la cartera sanitaria. Lanari hizo especial hincapié en el desbalance estructural entre la salud pública y la privada, señalando que, si bien la red estatal viene ofreciendo respuestas, los márgenes de maniobra son cada vez más estrechos.

"Dos o tres veces nos hemos encontrado con dificultades de camas en todos los servicios de Terapia Intensiva que han sido armados y ampliados durante la gestión anterior. A pesar de eso, estamos con un sistema que está a full en sus capacidades, tanto en las guardias, en las camas de guardia, en las camas de Terapia, incluso en las guardias y en las camas de los hospitales de Internación", describió minuciosamente el ministro.

Ante este panorama de saturación, la principal traba ya no radica únicamente en la infraestructura física, sino en el factor humano. El funcionario fue categórico al señalar que el próximo paso indispensable para aliviar la presión sobre los efectores es el crecimiento de la planta de profesionales: "Estamos necesitando el nombramiento de los médicos para poder aumentar la capacidad de respuesta que hoy está realmente al límite".

El drama de los turnos

Uno de los puntos centrales del debate sanitario en la capital correntina gira en torno a las largas filas que los ciudadanos deben realizar, muchas veces pasando la noche a la intemperie, para conseguir un turno médico en el Hospital Vidal. Lanari no esquivó la problemática y la atribuyó directamente al estrés generalizado que sufre el sistema y a la escasez crítica de especialistas en áreas de alta complejidad como la Oncología y la Hematología.

Para graficar la situación, el Ministro detalló la realidad interna de estos servicios. En el área de Hematología se logró expandir la atención de uno a tres consultorios, ofreciendo entre 10 y 12 turnos diarios por cada profesional. Sin embargo, el panorama es mucho más complejo en Oncología: "Tenemos un solo profesional, que es el doctor Fernández Céspedes, que habitualmente atiende entre 20 y 25 pacientes por día. Así que, además de los que están anotados en la lista, se da respuesta a todo lo que se puede, pero lo que venimos hablando es del estrés que está asumiendo el sistema público en este momento".

Como contrapartida y herramienta de descompresión, el Ministro resaltó la reconversión y el valor estratégico que ha adquirido el Hospital de Campaña, una estructura montada inicialmente para hacer frente a la pandemia y que hoy se consolida como un pilar fundamental para descentralizar la atención médica de la provincia.

Durante una reciente recorrida por el establecimiento, Lanari supervisó el funcionamiento de la sala de Cuidados Especializados y Paliativos, un sector que actualmente alberga a 15 pacientes. "El Hospital de Campaña se armó para dar respuesta a una pandemia, así que tiene una capacidad de respuesta en Terapia y en camas de internación muy alta", subrayó.

Alerta por el virus del ébola

La agenda sanitaria de la provincia se vio sacudida en los últimos días tras conocerse la existencia de casos sospechosos de ébola en Brasil. Dada la extensa frontera que Corrientes comparte con el país vecino, el Ministerio de Salud Pública activó medidas de crisis y jornadas de trabajo orientadas a la concientización y la preparación del personal ante una eventual emergencia.

Lanari buscó llevar tranquilidad a la población, aclarando que la variante actual del virus —caracterizada por una agresividad extrema y un índice de mortalidad muy elevado— se encuentra geográficamente confinada a regiones específicas de la República Democrática del Congo y Uganda. No obstante, advirtió que no se puede subestimar el riesgo de propagación global debido a las conexiones aéreas y comerciales de estos países, y el consecuente flujo internacional de personas que generan eventos de escala mundial.

El principal desafío clínico que plantea el virus es su ventana de incubación. "Tiene un periodo de incubación de 21 días en el que el paciente se presenta de forma asintomática y no es contagioso", explicó el funcionario. El riesgo radica en que una persona infectada podría trasponer fronteras internacionales sin exhibir signos de la enfermedad.

Ante este escenario, Corrientes ya comenzó a delinear sus líneas de defensa. "Tenemos que ver qué capacidad de respuesta tenemos ante la aparición, si tenemos los métodos de protección personales, e instruir al personal nuestro", apuntó Lanari, confirmando además que el Hospital de Campaña volverá a ser el centro neurálgico operativo para el aislamiento y tratamiento en caso de registrarse algún caso sospechoso en suelo provincial, apoyándose en la disponibilidad de trajes especiales y equipos de bioseguridad acopiados previamente.

A nivel federal, el ministro respaldó las estrictas medidas de control fronterizo adoptadas por las autoridades nacionales, destacando que el Gobierno nacional procedió recientemente al desvío de tres embarcaciones mercantes procedentes del Congo para evitar su ingreso a los puertos argentinos, minimizando así las posibilidades de introducción de un virus que, a la fecha, carece de una vacuna efectiva y presenta una letalidad sumamente alta.